El Gobierno avisó a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión que el sábado 18 de enero un avión Hércules C-130 de los Estados Unidos aterrizaría en el Aeropuerto de Toluca para trasladar a marinos.
A partir de esa notificación, el senador panista Ricardo Anaya exigió al Gobierno que informe con toda certeza quiénes viajaron y bajo qué marco jurídico.
Hace dos días, la Presidenta Sheinbaum explicó que a bordo de ese Hércules había viajado un grupo de civiles de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
El dictamen que envió el Gobierno decía a la letra:
"La Cámara de Senadores del Honorable Congreso de la Unión, en ejercicio de la facultad exclusiva que le concede el artículo 76, fracción III de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, concede autorización a la Presidenta de los Estados Unidos Mexicanos para permitir la salida de 60 elementos de la Armada de México fuera de los límites del país, para que participen en el evento 'Aumentar la Capacidad Operacional de la Unidad de Operaciones Especiales', que se llevará a cabo del 18 de enero al 13 de marzo de 2026, en Camp Shelby, Mississipi, Estados Unidos de América, trasladándose a bordo de una aeronave militar de la Fuerza Aérea Estadounidense C-130 Hércules, que despegará el 18 de enero de 2026 del Aeropuerto Internacional de Toluca, México, para aterrizar en Camp Shelby, Mississippi, Estados Unidos de América y retornando a territorio nacional el 13 de marzo de 2026", reza el oficio.
El jefe de la bancada blanquiazul aseguró en entrevista que hay "un evidente problema de respeto a la Constitución y a las facultades exclusivas del Senado, (pero) el propio gobierno ingresó un dictamen -que nunca fue aprobado- en el que se establecía que una aeronave militar tipo Hércules aterrizaría en el Aeropuerto de Toluca el 18 de enero para trasladar elementos de la Armada de México a Estados Unidos.
"Hoy se nos dice que ese mismo avión, en ese mismo aeropuerto y en esa misma fecha, vino a transportar a personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Esa versión no coincide con el documento oficial que el Ejecutivo presentó al Senado y que jamás obtuvo autorización".
En opinión de Anaya, ese hecho no es "un simple detalle administrativo: cuando se trata de aeronaves militares, de movimientos de personal y de fechas exactas, la Constitución establece que el control corresponde al Senado. No es optativo. Y aquí hay un problema institucional más profundo.
"Desde la Oposición hemos señalado que Morena ha reducido al Senado a una simple oficialía de partes del Ejecutivo. Hoy ni siquiera a eso llegamos: se presentan asuntos que son facultad exclusiva del Senado y no se discuten, no se votan y no se transparentan. El Senado queda completamente anulado.
"Por eso exigimos transparencia total y respeto constitucional: que se informe con precisión quiénes viajaron, de qué institución eran, bajo qué marco jurídico lo hicieron y por qué se ejecutó una operación que el propio gobierno sometió al Senado sin que éste la aprobara. Cooperación sí. Opacidad no. Y respeto absoluto a las facultades constitucionales del Senado".
COMENTA ESTA NOTA