Al menos siete de cada 10 playeras de la Selección Mexicana vendidas durante la Copa Mundial de la FIFA 2026 eran productos no oficiales, estimó la Cámara Textil de Occidente (Ctexo), que ubicó a tianguis y bodegas como principales escaparates de la mercancía pirata.
"Esto genera un problema muy grande y no se queda en el jersey: vemos calcetines y ropa que afecta a los productores formales", señaló Emilio Charbel Gutiérrez Haro, presidente de Ctexo.
El avance de la mercancía ilegal obligó a empresas del sector a ajustar horarios de producción y recurrir a paros técnicos para evitar despidos de personal calificado.
"Normalmente descansábamos jueves y viernes de Semana Santa, pero este año vimos necesario recorrer vacaciones, porque no podemos darnos el lujo de perder personal técnico", dijo Gutiérrez Haro.
Estimaciones empresariales ubican entre 58 y 60 por ciento la proporción de ropa que se vende en la ilegalidad. En Moroleón y Uriangato, Guanajuato, cerca de 80 por ciento de lo que se ofrece proviene de China, de acuerdo con Ctexo.
"Las importaciones ilegales, llámese contrabando, subvaluación y triangulación, representan el principal daño a la población", señaló Jaime Pedroza Hernández, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (Canaive) en Jalisco.
El Sondeo de Piratería 2025 de AmCham encontró que 7 de cada 10 compañías han identificado piratería en al menos una categoría, y ubicó a textil y ropa entre los sectores con falsificaciones.
Las cámaras textil y del vestido coinciden en la necesidad de reforzar aduanas, perseguir la triangulación y elevar la conciencia del consumidor.
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