
Lido di Venecia. En la edición número 82 del festival, que se celebra del 27 de agosto al 6 de septiembre de 2025, el célebre cineasta mexicano, Guillermo del Toro, es protagonista no solo por su esperada película Frankenstein en la sección de competencia, sino también por el documental Sangre del Toro, dirigido por el francés Yves Montmayeur, que se estrenó hoy en la sección Venice Classics.
Antes de la proyección, Montmayeur intervino brevemente para expresar su profunda admiración por Del Toro e invitar al público a quedarse: “Estén preparados para una sorpresa, no se vayan.”
El documentalista francés cuenta con amplia experiencia que se remonta a dos décadas. Su trabajo se ha centrado en gran parte en explorar el mundo del cine, como su trabajo sobre el director austríaco Michael Haneke. En 2015 recibió en Venecia el premio al mejor documental por The 100 Eyes of Dr. Maddin, sobre el realizador canadiense Guy Maddin.
Al terminar la función y encenderse las luces de la sala, apareció Guillermo del Toro, quien no se encontraba sentado en primera fila. Acorde con su sencillez, en la oscuridad se confundía entre el público.
Un enjambre de fotógrafos y asistentes con sus celulares se abalanzaron para capturar una imagen junto a Guillermo, quien se mostraba radiante y feliz. El documentalista francés logró llegar entre la multitud, y ambos se fundieron en un afectuoso abrazo.
Guillermo del Toro; “ en un mundo cada vez mas polarizado ¿ porqué debemos ser perfectos?”
Guillermo aprovechó la oportunidad para expresar unas palabras al público asistente: “Ya no podemos distinguir arte de falsificaciones en un mundo que está cada vez más polarizado, entre belleza y horror, entre blanco y negro. Esto muestra que la imperfección es ya una cosa deseable. ¡Manden todo al diablo y pónganse a crear arte! De hecho, todos tenemos que mandar todo al diablo para crear arte; no estamos buscando un puesto en la iglesia, no somos políticos, ¿por qué debemos ser perfectos? Tal vez somos todos una bola de inadecuados y tenemos que decir lo que sentimos. Creo que el documental es eso lo que muestra: el horror y la belleza al mismo tiempo.”
Guillermo del Toro es, en el universo cinematográfico, tal vez la figura de mayor orgullo para el pueblo de México.
Una experiencia fuera de lo convencional
Sangre del Toro logra sumergir al espectador en el cosmos personal de Del Toro, con el privilegio de ser guiados de su mano, con su propia voz, su narrativa y sus recuerdos. Aunque Montmayeur dirige, es Del Toro quien realmente guía al espectador por los recovecos de su mente y los eventos que marcaron su vida desde la infancia.
El espectador puede recorrer imágenes de la exposición de Guillermo del Toro, En casa con mis Monstruos, que en 2019 se presentó en el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara. Se muestran sus colecciones de cómics de monstruos con algunas antiguas filmaciones donde Guillermo mostraba algunas de ellas. Las cámaras recorrían la sala con las piezas creadas por él y su equipo para la realización de sus películas. “Los monstruos están en mi cabeza y en mi alma”, confiesa del Toro en un momento del documental.
Guillermo del Toro relata también una infancia llena de pesadillas y miedos: “De niño me aterrorizaba la muerte. La escena más horrible que viví fue la de un niño que se ahogó. Ver ese niño fue para mí muy fuerte.”
Sangre del Toro se acompaña de fotogramas de algunas películas emblemáticas de Guillermo del Toro como Hellboy, El laberinto del fauno, The Shape of Water (La forma del agua), Nightmare Alley (El callejón de las almas perdidas), además de Viva México de Serguéi Eisenstein.
El documental también ofrece un paseo por su infancia en Guadalajara, su primer corto realizado con la cámara Súper 8 de su padre y su vínculo cultural con México, celebrado por su relación con el culto a la muerte y su actitud vital ante los monstruos. El director, Yves Montmayeur, ha trabajado durante largo tiempo de cerca con Del Toro, lo que aporta una autenticidad y profundidad inusuales al retrato que realiza.
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