El ex Presidente del Instituto Federal Electoral, José Woldenberg, alertó que la propuesta de poder empatar la revocación de mandato con las elecciones de 2027 va en contra de las disposiciones constitucionales de que los servidores públicos no puedan participar en campañas políticas.
Durante una plática ante integrantes del Consejo Político de la organización Somos México, que busca constituirse en partido político, Woldenberg resaltó que el llamado "Plan B" no llega a reforma electoral y que su intención es la concentración del poder.
"Ya no alcanzo a verla siquiera como una reforma electoral. Lo que se trata es que en las elecciones intermedias pueda haber lo que se llama 'revocación del mandato' y lo digo entre comillas, porque ha convertido la revocación del mandato en una cosa totalmente distinta a su espíritu original.
"Se trata de que eventualmente la Presidenta de la República esté en las boletas en las próximas elecciones de 2027 y pueda hacer campaña, algo que a lo largo de estos años las oposiciones lucharon por tratar de construir condiciones de competencia medianamente equitativa y por eso se señaló en la Constitución que los funcionarios públicos de todos los niveles no pueden hacer campaña a favor ni en contra de algún partido político", explicó.
Recordó que la revocación del mandato se activa cuando una masa importante de ciudadanos reclama la destitución de un funcionario, sea presidente, gobernador o presidente municipal, porque no está de acuerdo con ellos y entonces hay un instrumento para desplazar de su cargo a esa persona.
Destacó que el primer experimento de revocación del mandato, que fue el que se hizo durante el Gobierno del ex Presidente Andrés Manuel López Obrador, por lo que el ejercicio se convirtió exactamente en lo contrario.
Recordó que quienes pedían las firmas de revocación fueron los propios militantes de Morena y lo que demandaban ya no fue la revocación, sino la ratificación del mandato.
En ese ejercicio se le dio otro sentido a la revocación, resaltó el ex presidente del IFE.
El "Plan B", destacó Woldenberg, también tiene una visión absolutamente centralista, porque quiere influir en las finanzas de los municipios y de los congresos locales, y del Congreso Federal.
"No es que exista una comprensión cabal de lo que quiere decir una República, sino que para ellos la 'República', entre comillas, no supone división de poderes, no supone tampoco división de facultades de manera vertical entre la Presidencia, las Gubernaturas y las presidencias municipales, y ya lo que aspira es a una mayor concentración de poder, haciendo modificaciones normativas", destacó.
Consideró que una de las labores de los partidos políticos, y más de los nuevos, es recuperar el elemento democratizador que modeló muchas de las movilizaciones y las propuestas de reforma de los años anteriores.
Afirmó que México, aunque suene repetitivo, es un país plural, masivo, contradictorio y desigual, que no cabe ni quiere hacerlo bajo el manto de un solo partido, de una sola ideología y mucho menos de una sola voz.
"Somos lo que somos, una sociedad diversa, compleja, en la cual palpitan diferentes ideas, intereses, puntos de vista, sensibilidades, y esa es parte de la riqueza de la sociedad y un sistema democrático lo que intenta es ofrecer un cauce de expresión y recreación de esa riqueza.
"Todos los autoritarismos lo que proponen es exactamente lo contrario, solo hay un punto de vista correcto, solo hay una ideología correcta, solo hay un sujeto político correcto y todos los demás no lo son. Entonces yo creo que uno de los ejes fundamentales de la contienda política que se vive en México es precisamente eso, democracia o autoritarismo, y por desgracia mucho de lo que se ha avanzado en términos democráticos ha sido destruido", sostuvo.
Consideró que el aumento del salario mínimo en los dos gobiernos de Morena, si bien ha sido una política justa, ha ayudado a que se legitime el régimen autoritario que los caracteriza.
Woldenberg destacó que Somos México haya logrado cumplir con los requisitos para ser partido político, como fue la realización de asambleas y metas de afiliación.
"Creo que lo más difícil lo han hecho, son las asambleas y las afiliaciones, habrá que esperar, por supuesto, la resolución del Consejo Nacional del INE, pero no veo cómo les pudieran negar el registro", resaltó.
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