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Vacunación: los retos actuales



En materia de vacunación, los países de América Latina y el Caribe, incluido México, enfrentan un reto que va más allá de la recuperación de los niveles de cobertura previos a la pandemia de Covid-19; deben asumir los cambios de paradigmas en las estrategias de prevención de enfermedades transmisibles, remarcan especialistas.
 
Durante el Encuentro de Periodismo en Salud: El Poder de la Vacunación, detallaron que el reto involucra, por un lado, la necesidad de adoptar un enfoque de inmunización a lo largo del curso de vida, y no sólo en la primera infancia, y, por otro, la importancia de aprovechar las tecnologías innovadoras disponibles.
 
Aunque la región ha sido históricamente una de las de mayor cobertura de inmunización, alertaron, en los últimos años ha experimentado retrocesos que ponen en riesgo a poblaciones vulnerables frente a enfermedades prevenibles.
 
Alrededor de 1.3 millones de niños menores de un año no han recibido vacunas, mientras que millones más cuentan con esquemas incompletos.
 
"Los retrocesos y las brechas en inmunización profundizan la desigualdad, afectando principalmente a poblaciones vulnerables e impactando considerablemente en los sistemas de salud", indicó Julieta Villarreal, directora global de Asuntos Públicos del portafolio de Cuidado Primario de Pfizer.
 
En tanto, plantearon los especialistas, las necesidades de prevención y protección en salud están cambiado rápidamente hacia la población adulta mayor. La brecha ya no es sólo de cobertura, sino de capacidad de adaptación. La combinación de envejecimiento acelerado, menor natalidad y una carga creciente de enfermedades crónicas en adultos mayores está redefiniendo las prioridades de salud pública.
 
Robinson Cuadros, presidente del Comité Latinoamericano y Caribeño de la Asociación Internacional de Gerontología y Geriatría, remarcó que la vacunación es una estrategia clave para reducir hospitalizaciones y mortalidad.
 
"En América Latina, donde múltiples factores de riesgo coexisten, la vacunación en adultos con comorbilidades representa una herramienta clave para reducir complicaciones graves y contribuir a la protección colectiva", señaló el especialista colombiano.
La directora del Comité de Inmunización de la Sociedad Brasileña de Enfermedades Infecciosas, Rosana Ritchmann, destacó por su parte la importancia de la inmunización para reducir la presión que generan para los sistemas de salud enfermedades prevenibles, en particular las respiratorias, como las provocadas por el neumococo.
"La vacunación en adultos, especialmente en aquellos con enfermedades crónicas debe formar parte de un enfoque integral de prevención. No sólo ayuda a evitar infecciones, sino también a reducir hospitalizaciones, secuelas y mortalidad", apunta.
Y, por otra parte, resaltaron los especialistas, la vacunación durante el embarazo ha cobrado relevancia como una estrategia que permite proteger tanto a la mujer gestante como al recién nacido, en particular también contra enfermedades respiratorias.
A través de la transferencia de anticuerpos, explicaron, la madre puede darle la protección que necesita el bebé en una etapa en la que el sistema inmunológico del lactante aún se encuentra en desarrollo.
"La vacunación materna representa una oportunidad única para proteger a los recién nacidos desde sus primeros días de vida, especialmente en una región como América Latina", señaló Renato Kfouri, vicepresidente de la Sociedad Brasileña de Inmunizaciones.
Contar con sistemas de inmunización robustos y adoptar un enfoque de inmunización a lo largo del curso de vida infancia, adolescencia, embarazo, adultez y vejez, coincidieron los especialistas, es una decisión de política pública con impacto directo en la salud, la productividad y la resiliencia de las comunidades.
La vacunación, subrayaron, reduce la incidencia de enfermedades agudas y se asocia con un menor riesgo de complicaciones secundarias, contribuyendo de manera contundente a un envejecimiento más saludable y a una menor mortalidad.
"Avanzar hacia esquemas de vacunación a lo largo de la vida implica transformar la manera en que entendemos la prevención: no como un esfuerzo aislado, sino como una estrategia continua que requiere coordinación, inversión y una visión de largo plazo centrada en las necesidades de cada población", apuntó Cristiane Santos, directora senior de Políticas y Comunicaciones en Mercados Emergentes de Pfizer.
Persiste Covid como problema de salud
 
Aunque la pandemia de Covid-19 fue oficialmente declarada como superada, persiste como un problema de salud que se tiene ue aprender a manejar a largo plazo, advirtió el especialista mexicano Miguel Betancourt.
El consultor en Salud Global y Vacunología indicó que transitamos de la emergencia a la endemia, que ocurre cuando una enfermedad se establece como constante entre una población.
"Por ejemplo, en México, la hepatitis A es una enfermedad que tiene un estatus endémico. Cada año se presentan entre 5 y 10 mil casos de esta enfermedad confirmados", apuntó.
En el caso de Covid-19, señaló, en el pico de la pandemia se alcanzaron hasta 8.5 millones de casos confirmados y 30 mil muertes al día a nivel global. Actualmente se registran alrededor de 5 mil casos y 300 muertes al día.
El rápido desarrollo de la vacuna contra el virus causante de la enfermedad, indicó, fue un factor clave para superar la pandemia.
Aunque no había sido probada en campo, apuntó, la tecnología de ARN mensajero llevaba décadas de desarrollo y probó ser muy eficaz.
"Esta nueva clase de vacunas de ARN mensajero utiliza la maquinaria genética de nuestras células para producir lo que se llaman los antígenos, esas proteínas que hacen que nuestra respuesta inmunológica, nuestros sistemas de defensa, se preparen para que cuando se enfrentan al patógeno real puedan reaccionar rápidamente y protegernos de la enfermedad.", explicó.
Y su flexibilidad, subrayó, representa una ventaja adicional, ya que el virus cambia constantemente. Desde 2020 han sido detectados más de 2 mil linajes, y la protección inmunológica disminuye con el tiempo.
"Con los mecanismos típicos, habituales de producción, una nueva vacuna puede tardarse 10, 15, 20 años. Aquí logramos tener nuevas vacunas en menos de un año, y en mucho fue gracias a la flexibilidad de estas plataformas, que además de fácilmente adaptables son altamente eficaces", apuntó.
Se trata de un factor muy relevante, planteó, en un escenario en el que la frecuencia de reinfecciones ha aumentado: hasta el 7 por ciento de las personas a nivel global ha padecido más de un cuadro de Covid-19.
Las reinfecciones, incluso leves, indicó, aumentan el riesgo de efectos acumulativos, que incluyen fatiga crónica, mareo, taquicardia, baja de presión, alteraciones cognitivas y afectaciones cardiovasculares.
"Y el problema es que no es como la influenza, no es como la gripa. Me puedo enfermar al año tres, cuatro veces de gripa y ahí se queda. Covid-19 es una enfermedad que nos causa, cada vez que tenemos un cuadro agudo, que todo nuestro organismo se inflame", detalló.
Por ello, remarcó, es fundamental continuar aplicándose la vacuna, en particular la población vulnerable.
Alto riesgo de brotes de enfermedades prevenibles
 
En un escenario en el que el riesgo de brotes por enfermedades prevenibles está en su nivel más alto en 30 años y se registra un fuerte aumento de padecimientos respiratorios provocados por virus que circulan simultáneamente, resulta más necesario que nunca sumar esfuerzos y construir alianzas para garantizar el acceso de la población a las vacunas, remarcó Rodrigo Sini, director senior de Asuntos Médicos para Mercados Emergentes de Pfizer.
Y el acceso, señaló en entrevista, tiene que ver tanto con una producción suficiente y ágil y con precios como con sistemas de distribución eficientes, incluyendo cadenas de frío sin fallas.
En América Latina, destacó, se han registrado ya acuerdos entre farmacéuticas y gobiernos nacionales para la producción conjunta de vacunas específicas con la perspectiva de apoyar el abasto regional. Pfizer, detalló, suscribió uno con el laboratorio Sinergium para la fabricación de la vacuna PCV20 contra neumococo en Argentina y otro con la Secretaría de Salud de México para la producción de la vacuna contra Covid-19, en este último caso con tecnología "never frozen" que elimina la necesidad de cadena de frío.
En tanto, indicó, Brasil estableció un acuerdo con Sanofi para la producción de una vacuna contra la influenza.
"Todas esas posibilidades seguramente facilitan, no solo en términos de precio y distribución, el acceso para todas las personas. Y creo, de verdad, que es el tipo de trabajo con el que todos ganamos. Gana el país que está produciendo, gana el Gobierno por los empleos que se generan, gana Pfizer, gana la OPS por el acceso de todos los países", comentó.
La transferencia de tecnología, señaló, es además un elemento estratégico en un momento en el que se consolida la tecnología del ARN mensajero para la elaboración de vacunas con mayor rapidez y capacidad de adaptación a nuevas variantes de virus.
"Las compañías pueden ganar justamente porque se tiene una actividad agregadora, disponibilidad, facilidad de producción, precio, discusiones con los gobiernos locales.
"Pero la otra parte es justamente el intercambio de tecnología en los países, de tal manera que ellos pueden no solo desarrollar sus propias vacunas, como también hacer parejas para otros proyectos futuros de otras vacunas", indicó.
Las alianzas, planteó, complementan el esfuerzo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para impulsar, a través de la Plataforma Regional para el Avance en la Producción de Vacunas, la fabricación local con foco en la tecnología de ARN mensajero.
Apenas el pasado martes, la OPS anunció un acuerdo, al que calificó de histórico, con la empresa CSL Seqirus para asegurar una reserva de parte de la producción de vacunas contra la influenza pandémica para los países de América Latina y el Caribe durante una eventual pandemia.
El acuerdo, detalló en un comunicado, establece un mecanismo que reserva un porcentaje fijo de la producción mundial de vacunas contra la influenza pandémica de la empresa para los Estados Miembros de la OPS participantes, que tendrán la opción de acceder a una asignación inicial de dosis reservadas.
Obtiene México baja calificación
 
México obtuvo la segunda puntuación más baja entre ocho países latinoamericanos en una evaluación sobre los programas nacionales de vacunación realizada por la Americas Health Foundation (AHF).
La evaluación consideró 17 indicadores agrupados en 3 ejes: alcance y cobertura del programa, políticas y gobernanza y operaciones y comunicación.
El promedio de los 8 países evaluados fue de 3.5 puntos, en una escala de 0 a 5. La puntuación más alta correspondió a Chile, con 4.3, y la más baja a Guatemala, con 2.7. En tanto, México obtuvo 2.9 puntos.
Fueron evaluados también Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú.
Las calificaciones más altas de México correspondieron a los indicadores de guías y manuales de vacunación, general y para influenza, y alianzas internacionales, con 5 puntos; las más bajas, a gasto en salud y coberturas en adultos y mujeres embarazadas, con 1 punto.
El informe particular de la evaluación sobre México destaca que el País tiene una de las tradiciones de inmunización más antiguas de América Latina, iniciada en 1973 y ampliada al Programa de Vacunación Universal (PVU) en 1991.
"El programa ha sido fundamental para los logros de México en materia de salud pública. Con el apoyo de instituciones sólidas y la confianza del público, México ha garantizado el acceso a la vacunación en todo el País", señala.
Sin embargo, advierte, la cobertura pediátrica sigue estando por debajo de los objetivos, con abandonos entre dosis y una recuperación de la pandemia de Covid-19 aún incompleta, mientras cobertura de adultos y madres sigue siendo baja.
Presentado a fines del año pasado, el informe, indicaba que "aún no se incluyen vacunas clave como la del VSR ( Virus Sincitial Respiratorio)". La vacuna contra el VSR fue incluida apenas en abril pasado en el esquema público para mujeres embarazadas.
Alerta, por otro lado, sobre el bajo gasto en salud y los presupuestos para inmunización limitados, que además, señala, se ejecutan de manera insuficiente.
"México carece de un registro nominal de vacunación funcional, lo que limita la precisión de las estimaciones de cobertura y los datos para la planificación", añade.
Las estrategias de comunicación, apunta, siguen siendo generales y centradas en la pediatría, con una adaptación cultural insuficiente y una desinformación persistente.
La AHF recomienda desarrollar estrategias adaptadas para mujeres embarazadas, adultos y adultos mayores, con comunicación específica para los profesionales de la salud y el público en general, así como simplificar los procedimientos para añadir nuevas vacunas basándose en las necesidades epidemiológicas.
Remarca la necesidad de aumentar las asignaciones para la inmunización y garantizar que los recursos cubran la infraestructura, la cadena de frío, los recursos humanos, la formación y la comunicación y de restablecer un registro nominal digital unificado con funcionalidad en tiempo real.
Prevención clave
 
Las vacunas entrenan al sistema inmunológico para producir anticuerpos y brindar protección contra enfermedades específicas.
4 millones de muertes al año se evitan en todo el mundo gracias a la vacunación, de acuerdo con la OMS.
28 enfermedades específicas se pueden prevenir actualmente mediante vacunación.
Esquemas de vacunación en México
 
(Lineamientos Generales PVU 2026)
Población de 0 a 9 años
11 vacunas: BCG (tuberculosis, 1 dosis); hepatitis b (1 dosis); hexavalente acelular (difteria, tosferina, tétanos, poliomielitis, hepatitis b e influenza b (3 dosis); rotavirus (2 dosis); neumococo (3 dosis); influenza (2 dosis); SRP (triple viral / sarampión, rubéola y parotiditis, 2 dosis); DTP (difteria, tétanos y tosferina, 1 dosis); Covid-19 (2 dosis); hepatitis a (1 dosis); varicela (1 dosis).
Población de 10 años en adelante
9 vacunas: tétanos (refuerzo cada 10 años, a partir de los 15); SR (sarampión y rubeola, población no vacunada de 10 a 49 años); hepatitis b (3 dosis para personas no vacunadas de 11 años o más); VPH (virus del papiloma humano, niñas y niños de 11 años); Tdpa (tétanos, difteria y tosferina, mujeres embarazadas a partir de la semana 20 de gestación); influenza estacional (población de 60 años o más; población de 10 a 59 años con factores de riesgo, mujeres embarazadas); Covid-19 (población de 60 años o más; población de 10 a 59 años con factores de riesgo, mujeres embarazadas); neumococo ( población de 60 años o más no vacunada); VSR (virus sincicial respiratorio, mujeres embarazadas entre las semanas 32 y 36 de gestación).
 
Cada vez menos
 
Cobertura de vacunación en México, de acuerdo con datos de la OPS:
(porcentaje de población objetivo) 2018 2024
BCG (tuberculosis) 96 88.7
DTP (difteria, tétanos y tosferina)
1ra dosis 90 82.6
3ra dosis 88 78.4
Hepatitis B
1ra dosis 60* 63
3ra dosis 55 78.3
Hib (influenza tipo b) 88 78.3
Polio inactivada
1ra dosis 90 82.6
2da dosis 89.1* 79.2
Sarampión
1ra dosis 97 79.9
2da dosis 99 69
Neumococo
1ra dosis 89 82.5
2da dosis 90 80.2
* 2020

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