Si las automotrices tradicionales ubicadas en México, América del Norte y el mundo en general no hacen un cambio de paradigma junto con su cadena de suministro como sí lo hizo China, van a seguir perdiendo mercado y en algunos casos van a desaparecer, alertó Bill Russo, presidente y fundador de la firma Automobility.
El experto mundial en la industria automotriz y movilidad refirió que el antiguo juego era enfocarse en el "hardware" y en las refacciones postservicio, pero ahora China se está moviendo hacia un modelo digital basado en el software, en la electrificación y en toda una revolución de dispositivos inteligentes que están propiciando que las marcas de combustión interna y las de lujo estén perdiendo terreno en todo el mundo.
"Las marcas extranjeras han perdido tanto, no una marca, todas: Toyota, GM, Volkswagen, Ford, Nissan, Honda, una por una están siendo eliminadas en China.
"¿Por qué? Porque no tienen inteligencia como la que sí tienen las marcas chinas y ahora los consumidores no quieren vehículos eléctricos caros, ni de una compañía que no sabe hacer software, quieren que su teléfono hable con su auto, que el auto hable con ellos, quieren todo un ecosistema de servicios", afirmó Russo.
Refirió que en 1990 las marcas de Japón, EU y Alemania eran las que dominaban el mercado mundial de producción de autos y China no figuraba, y fue apenas en el 2000 cuando apareció en el mapa con una participación del 3.5%, pero para el 2025 alcanzó el 35.8% y sigue al alza.
La acelerada expansión en la producción automotriz de China está moviendo las cadenas de suministro a su favor, sostuvo Russo durante su ponencia en el Global Transportation Innovation Summit 2026, organizado por el Cluster Automotriz de Nuevo León.
Destacó que China se ha movido aceleradamente porque desde el inicio su plataforma de vehículos fue pensada en la revolución que se veía venir: los vehículos eléctricos, y hoy con un enfoque hacia los autónomos.
"Ninguna cantidad de tarifas arancelarias de protección va a hacer competitiva para sus empresas anticuadas. A lo que ustedes se están enfrentando no es es a una revolución de vehículos eléctricos, sino a una revolución de dispositivos inteligentes, los autos son la infraestructura distribuida de la información, es una computadora con IA que resulta que tiene llantas.
"Son los chips, es el software, sí claro, también integran los volantes, el vidrio, pero no ignoren esto, si ignoran lo que es la cadena de suministro, de los dispositivos inteligentes, estarán cavando su propia tumba, porque los chinos ya saben cómo hacer esto".
Frente a proveedores de todos los niveles del sector automotriz y de directivos de armadoras, Russo dijo que no basta con agregar algunas "chispitas" de IA o digitalización a la plataforma actual, sino de cambiar toda la arquitectura actual de los vehículos.
Anticipó que el futuro de la movilidad va a ser energía acumulada en una batería, chips que tienen los sistemas de los dispositivos y el manejo y/o conducción autónoma, por lo que urgió a las empresas y a sus cadenas de suministro a migrar hacia ese camino, antes de que sea demasiado tarde.
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