A casi una semana de presión para exigir mejores condiciones de comercialización para la cosecha 2025-2026 y el pago de apoyos pendientes del ciclo anterior, productores de maíz de Sinaloa mantienen como medida de protesta el libre tránsito en las casetas de El Pisal, Costa Rica y Cuatro Caminos.
La movilización arrancó el 6 de abril y en distintos momentos también alcanzó los peajes de San Miguel Zapotitlán, Alhuey y otros puntos, aunque hacia el cierre de la semana el núcleo de la protesta seguía concentrado en esos tres accesos carreteros, informaron autoridades federales.
En El Pisal, en los límites de Culiacán y Navolato, la caseta se encuentra liberada del pago del peaje.
Productores de maíz dijeron que permanecerán hasta el próximo martes 14 de abril con la toma de esa caseta en la "Autopista Benito Juárez" en espera de los resultados de la reunión que se realizará ese mismo día en la Ciudad de México entre funcionarios federales y agricultores para establecer un precio definitivo a la tonelada del grano blanco.
En la caseta Costa Rica, sobre la autopista Mazatlán-Culiacán, aunque permanece con flujo vehicular lento, debido a la limitación de carriles por la manifestación de los agricultores, se informó que el paso es libre.
Lo mismo se reporta en la caseta de Cuatro Caminos, en Guasave, donde los manifestantes llevaron sus tractores al punto de peaje.
La exigencia inmediata del movimiento ha tenido dos ejes. El primero es el pago pendiente para maiceros y trigueros del ciclo otoño-invierno 2023-2024.
Dirigentes del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano y de Campesinos Unidos de Sinaloa han sostenido ante medios locales que los bloqueos sólo terminarán cuando se cumpla con "todos los pagos".
El segundo es un esquema de comercialización que evite que la nueva cosecha se venda a pérdida.
De acuerdo con los quejosos, la propuesta de mercado colocaba el maíz entre 4 mil 400 y 4 mil 500 pesos por tonelada, muy por debajo de lo que los productores consideran rentable.
Aseguran que el costo de producción supera los 5 mil 600 pesos, lo que genera ruina económica.
Indicaron que una ganancia justa rondaría los 7 mil 200 pesos por tonelada, por lo que el reclamo no se limita a adeudos viejos, sino a la falta de certidumbre para la cosecha que ya empezó a levantarse en abril.
Esa presión fue la que mantuvo la protesta en las casetas durante toda la semana, aun cuando en varios puntos los manifestantes optaron por permitir el paso libre en vez de cerrar por completo.
El viernes 10, productores apostados en la caseta de Costa Rica se quejaron que los resultados de la reunión con el Gobierno federal tras las reuniones en la Ciudad de México no eran los esperados y advirtieron que, de no haber una salida, llevarían maquinaria agrícola para cerrar totalmente las casetas de Costa Rica, El Pisal, Cuatro Caminos y San Miguel.
Ayer, el Gobierno estatal informó que la Federación reabrió la ventanilla para regularizar expedientes del apoyo de 750 pesos por tonelada, con la promesa de llegar al 100 por ciento de los productores pendientes, después de que ya se tenía cubierto el 99 por ciento.
Pero no existe un ofrecimiento de las autoridades sobre el pago de la nueva cosecha.
Desde el 6 de abril, cuando inició la toma de casetas, el Gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, pidió a los agricultores "un poquito de consideración" para no mantener abiertas las plumas y sostuvo que el esquema de comercialización estaba prácticamente resuelto.
En redes sociales, las protestas muestran a los campesinos pernoctando en casetas, dando libre tránsito para automovilistas en varios momentos, vigilancia por turnos y advertencias de endurecer la medida sólo si fracasa el diálogo.
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