El precio del kilo de tortilla en México subirá entre dos y cuatro pesos en los próximos días, advirtió ayer Homero López, presidente del Consejo Nacional de la Tortilla (CNT); no obstante, la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla (UNIMT) negó dicho incremento y señaló que no corresponde a la realidad del mercado actual ni al Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla.
El dirigente del CNT aseguró que el alza se aplicará este miércoles para subsanar un rezago de precios acumulado durante los últimos tres años.
El representante de más de 80 mil tortillerías señaló que el precio arrastra un déficit de aproximadamente 16 por ciento.
En un comunicado, la UNIMT exhortó a todos los integrantes de la industria de la masa y la tortilla a mantenerse unidos y firmes en el compromiso social de preservar la estabilidad de los precios e hizo énfasis en que la fortaleza del gremio radica en la coordinación y la responsabilidad en el abasto de un producto que es pilar de la alimentación en México.
Rodolfo Ostolaza, subdirector de estudios económicos de Banamex, advirtió que un aumento del precio de la tortilla sería “desastroso” para la economía de millones de familias y podría incluso detonar la intervención del gobierno.
“Iría totalmente en contra del Paquete contra la Inflación y la Carestía (Pacic). El salario mínimo no va a incrementarse hasta el año próximo”, por lo que las familias tendrían que recortar otros gastos y ello afectaría la actividad económica en conjunto. “Eso frena el consumo y la demanda”, señaló en conferencia de prensa.
Por su parte, el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) señaló que el comportamiento del grano no justifica un alza a la tortilla. De acuerdo con el organismo, el precio promedio nacional del maíz blanco ronda 5 mil 284 pesos por tonelada, una caída cercana a 20 por ciento respecto al año previo.
En la Ciudad de México este insumo cuesta alrededor de 6 mil pesos por tonelada, por debajo del precio de 2025, lo que confirma que el costo de la materia prima no presiona el precio del producto final.
Especialistas del sector coincidieron en que el precio de la tortilla responde a factores estructurales de mercado, como aumento de salarios, costos de energía, rentas, logística e incluso problemas de inseguridad y extorsión en algunas regiones, de acuerdo con el GCMA.
Además, el precio lo determinan los propios tortilleros en función de condiciones locales, como la competencia y la presencia de mercado informal, lo que genera una alta dispersión de precios en el país.
Iván Arias, director de estudios económicos de Banamex, indicó que incluso un aumento menor añadiría presión inflacionaria.
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