El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, acusó que la infiltración del crimen organizado es un patrón sistemático que abarca desde campañas electorales hasta instituciones de seguridad y procuración de justicia.
A propósito, Romero puso como ejemplo el caso del Gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
"Dejó de ser un expediente aislado para convertirse en la radiografía de un Estado infiltrado, capturado y utilizado por el crimen organizado", apuntó a través de un comunicado.
Romero aseguró que, ante la inacción del Gobierno, los grupos del narcotráfico han logrado extenderse a Gobiernos, campañas, corporaciones policiacas, aduanas, fiscalías y estructuras políticas de Morena.
Ésto, según dijo, ha convertido al partido guinda con apenas 12 años de vida en un "narcopartido".
A propósito, recordó otros casos como los de Baja California, Tamaulipas, Tabasco y Michoacán, donde -acusó- existen señalamientos por financiamiento ilegal y huachicol fiscal.
Ante ello, reiteró su llamado a la Presidenta Claudia Sheinbaum a desligarse de la forma de Gobierno de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador.
"Presidenta Claudia Sheinbaum: rompa el pacto criminal que la mantiene atada a los acuerdos y vínculos construidos durante el sexenio de López Obrador con el crimen organizado", le pidió.
El líder del blanquiazul advirtió que mantener "protección política" para personajes señalados de vínculos con el crimen pone en riesgo la estabilidad económica y la imagen internacional del País en el marco de la renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
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