La relocalización, también llamada nearshoring, desapareció del panorama de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. La promesa de una llegada masiva de inversiones hacia México, derivado de la reubicación de cadenas de suministro globales y que impulsaría el crecimiento, ya no es parte de los escenarios previstos por la dependencia para la economía mexicana.
En los Pre-Criterios 2025, Hacienda apuntaba que “las nuevas tendencias globales de tecnología e intercambio comercial, aunado a los nuevos encadenamientos productivos generados por la relocalización de empresas, permitirán posicionar a México en la cadena de proveeduría global, beneficiando tanto a sectores tradicionalmente integrados con Estados Unidos, como a nuevos sectores que se desarrollen bajo el nuevo paradigma”.
El vuelco que ha implicado la política exterior del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien en su segundo mandato ha hecho de los aranceles un mecanismo de presión para otros temas, ha provocado que la promesa de la relocalización ya no exista en el panorama de la dependencia federal y que la palabra prácticamente haya desaparecido de los Pre-Criterios 2026.
Al margen de consignar que la inversión extranjera directa el año pasado alcanzó un máximo histórico de 36 mil 872 millones de dólares, con datos preliminares, en parte como un reflejo de “la confianza de los inversionistas extranjeros en México en un contexto de relocalización de empresas”, el nearshoring ya no se incorpora como un factor que pueda hacer crecer más la economía del país.
De seis menciones que se hicieron el año pasado a la relocalización en el documento que da una idea de la lectura general de la economía nacional e internacional por parte de la Secretaría de Hacienda, en los Pre-Criterios 2026 sólo se hizo una y ya no como una promesa de crecimiento, sino como un recuento en pasado.
COMENTA ESTA NOTA