Breaking Bad estrenada en enero del 2008, por el canal AMC en Estados Unidos, sin imaginar que, 18 años después, sería considerada una de las mejores series de todos los tiempos. Creada por Vince Gilligan, la historia de Walter White no solo marcó un antes y un después en la narrativa televisiva, sino que elevó los estándares de calidad en la pantalla chica.
Protagonizada por Bryan Cranston y Aaron Paul, la serie mostró la transformación de un profesor de química en un poderoso narcotraficante, explorando temas como la moral, la ambición, la familia y las consecuencias de las decisiones. Su tono oscuro, guiones precisos y evolución de personajes la convirtieron en un fenómeno cultural.
Durante sus cinco temporadas, Breaking Bad acumuló premios, récords de audiencia y una base de fans que sigue creciendo con el paso del tiempo. Su impacto fue tal que dio origen al universo expandido con Better Call Saul y la película El Camino, consolidando su legado.
A 18 años de su estreno, Breaking Bad sigue siendo referente obligado, tema de conversación y ejemplo de cómo una serie puede trascender generaciones y mantenerse vigente en la era del streaming.
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