Las exportaciones de productos agropecuarios mexicanos han perdido terreno dentro de la balanza comercial, especialmente en el comercio con Estados Unidos.
Entre enero y noviembre del año pasado, México incrementó 6.8 por ciento anual sus exportaciones totales, sin embargo, en el caso de las ventas agropecuarias al exterior, estas disminuyeron 10.62 por ciento, según información de Banco de México (Banxico).
En tanto que las compras de productos agropecuarios al exterior, que incluyen desde granos, carnes y hortalizas se contrajeron apenas 0.45 por ciento en el mismo periodo de referencia.
La menor participación de productos agropecuarios afecta incluso a algunos productos con relativo éxito al exterior y que han ayudado a inclinar la balanza comercial a favor de México, como el tomate rojo o jitomate.
Por ejemplo, el jitomate, que partir de julio del año pasado se gravó con un arancel de 17 por ciento en Estados Unidos, principal comprador de México, comenzó su caída antes de la vigencia de la medida.
Según la información de Banxico, en el acumulado enero-noviembre, las exportaciones de jitomate cayeron 22.33 por ciento, respecto a 2024.
El mes con la mayor contracción en los envíos fue mayo, con una reducción del valor de las exportaciones de 30 por ciento.
Para entender su peso en la actividad económica, el sector agroalimentario se ubicó como el cuarto receptor de recursos, detrás de las industrias manufactureras y automotriz, y de las remesas, de acuerdo con un análisis elaborado por Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), con datos a octubre.
Para Eraclio Rodríguez, presidente del Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano, a lo largo de los más de 30 años de libre comercio, a partir de la entrada en vigor del TLCAN, el sector agropecuario ha sido la moneda de cambio para beneficiar la exportación del sector industrial, especialmente de casos como la industria automotriz.
En opinión del representante agrícola, la actual política comercial de México se definió a partir de los intereses empresariales sin considerar a la población que labora en el campo.
Bajo este escenario, la Secretaría de Economía arrancó una investigación por posibles prácticas dumping en la importación de manzanas, pero para la Unión Agrícola Regional del Estado Chihuahua (Unifrut), quien solicitó la medida, la urgencia de ordenar las importaciones agropecuarias toma relevancia en el marco de la próxima revisión del T-MEC.
"Es un punto muy importante, que coincida la demanda, el inicio de la investigación con la posible revisión o no sabemos si renegociación del Tratado es algo que nosotros como productores es importante estar ahí en la mesa de diálogo, en la negociación y el tema de manzana siempre ha sido una moneda de cambio para México
"Hay algunos productos, hay algunos sectores que no han sido beneficiados con el Tratado de Libre Comercio, como le venían siendo los granos, pero también la manzana, necesitamos que se cumplan las reglas ya impuestas y que se mejore también ese tema del ordenamiento y que se respeten todos los sectores que han sido afectados ahorita con el Tratado Libre de Comercio", explicó el representante agropecuario.
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